miércoles, 25 de noviembre de 2009

“LO BERLANGUIANO”

Mesa redonda sobre Berlanga. Su HIJO abre el debate, inquiere respuesta sobre lo referente a su padre: "lo berlanguiano, ¿qué es?" Por orden del moderador van tomando la palabra los comensales de un platillo etéreo, a saberse:
El PRODUCTOR EJECUTIVO, que alfabetiza: “surrealismo anarquista”. El moderador lo anota en su bloc, y pregunta si lo ha sacado del María Moliner. Cede la palabra, y el PERIODISTA, que se ha saltado el turno, arguye que “lo berlanguiano” es este país: la chapuza. Ya lo ha soltado, y se queda a gusto. La PRODUCTORA lo define como lo que Luis hace… “desestabilizarnos y hacer trampas”, añade el adjetivo “juguetón”. No sé por qué, me lo figuraba... El ACTOR habla, fluvialmente, de "un mundo berlanguiano", "lo más importante (subraya) es que un artista haya creado un arquetipo". Si el vástago de Berlanga preguntase a su madre, probablemente ésta le daría otro matiz más poético: "lo berlanguiano eres tú, hijo mío". Son más de la una, dice el programa de mano que después habrá un piscolabis. Hay gusanillo.
Para mí, "lo berlanguian" es un largo plano secuencia, donde un grupo variopinto va a comerse una paella fría.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

MI VIDA DE FIGURANTE (1ª PARTE)

Cuchareo las lentejas de la olla. Suena el móvil. Me escaldo y contesto. Una voz de chica me da las gracias. Muy amable. Volverá a llamar. Mencionó algo de una gorra. Creo que no ha visto el tamaño de mi cabeza. Me siento a la mesa cuchara en mano. La cita es a las siete y cuarto de la mañana. Tengo el móvil en silencio, pero veo el tunning en medio de la sala a oscuras. El lugar: en la barrera de audiovisuales. Me recomienda ropa de sport, pero no deportiva. Ya sabes: un polo, camisa, etc. No sé de qué me está hablando. Lo cierto es que me he comprometido a ir. Entro a terminar de ver la peli. Un joven y locaza Almodóvar, en la pantalla, dispuesto a cantar: “El calentito”. Prorrumpe un erupto. Me excuso con la butaca vacía de al lado. Los compañeros, seguramente, toman postre o sestean. Figuración especial, dice, para un rodaje de Bigas Luna. Haré de equipo técnico… Bueno, a fin de cuentas, pienso que va a estar chupado.
En vestuario, a las chicas les gusta las pintas que llevo. Se trata de mi indumentaria habitual, para mí es un cumplido. La única pega: el calzado. Me descalzo las sandalias, que trueco por unas giusseppes rojas. Suerte que traigo calcetines, junto con un bocata de queso, en el morral. Acabo de granjearme a las de vestuario. Me confiesan que les encanto, al tiempo que me disparan una foto. Directo al salón de la fama. En fin, ahí estoy, en el set, con todo mi carisma de técnico, delante de una Arri PL, observando las luces de Albert Pascual, en espera de oír aquellas palabras: sonido grabando, motor… Me veo en plano cenital, acercándome al actor para colocarle el micro de solapa. Por favor, ¡qué alguien me detenga! Voy a meter mi sombra en plano… Nadie se percata a tiempo de mi apología inconsciente a este blog.